Bucear con Bull Sharks en Beqa Lagoon

Cruzábamos hasta la otra punta del mundo para conocer Australia y Nueva Zelanda (y ya de paso Singapur y Doha). Pero como siempre, con el buceo muy en mente. En la lista de puntos donde bucear alguna vez en nuestra vida teníamos varios de Australia como el SS Yongala, Wolf Rock o el buceo con dragones marinos en Melbourne. Pero también teníamos apuntado bucear con Bull Sharks en Beqa Lagoon. Y este punto no caía muy lejos de nuestro destino… Además, por suerte era un viaje más largo de lo habitual por lo que no nos importaba incorporar algo tan raro en nuestros viajes como unos días de relax en la playa… Después de mirarlo, vimos que pasar por Fiyi no aumentaba mucho el presupuesto respecto a pasar esos días en Australia o Nueva Zelanda así que no nos lo pensamos demasiado e incluimos en nuestro viaje el buceo con Bull Sharks en Beqa Lagoon y unos días de relax en una de las muchas islas de Fiyi.

Los llamaremos bull shark para evitar confusiones entre el bull shark (Carcharhinus leucas)  y el tiburón tigre de arena (Carcharias taurus) pues hay gente que se refiere a esas 2 especies como tiburón toro. De los primeros, Andrés había visto en Baja California y a los segundos los habíamos visto juntos en Aliwal Shoal y los veríamos de nuevo una semana después en Wolf Rock.

Bucear con Bull Sharks en Beqa Lagoon

Duración: 6 horas

Precio: 160€ con alquiler de todo el equipo

Titulación requerida: Open Water Diver

¿Qué ver en Beqa Lagoon?

Beqa Lagoon es famosa por las inmersiones de feeding con bull sharks. Así que allí encontramos bull sharks, bull sharks, más bull sharks y a ver un segundo, que creo que hay algo detrás de ese bull shark…ah sí, otro bull shark… Por si eso fuera poco, podréis encontrar también tiburón limón, tiburón puntas blancas de arrecife, tiburón puntas negras de arrecife, tiburón gris, tiburón nodriza, tiburón puntas plateadas y, con mucha suerte, tiburón tigre. Para ser justos, también hay muchos peces de arrecife pero, aunque esté un poco feo, no los nombramos porque veníamos a lo que veníamos.

Este espectáculo se puede ver entre los meses de enero y octubre. En noviembre y diciembre ya es más difícil ya que se alejan de la zona para aparearse o dar a luz. Para nosotros, lo suyo hubiese sido dejar la parte de Fiyi para el final del viaje, para así poder relajarnos después del no muy relajado ritmo que íbamos a llevar en Australia y Nueva Zelanda. Eso hubiera significado hacer esta inmersión a principios de noviembre y preferimos no jugárnosla e ir al principio del viaje en octubre, ¡tampoco venía mal el relax al principio del viaje para desconectar del día a día!

¿Desde dónde bucear en Beqa Lagoon?

Sólo hay 3 empresas que hagan esta actividad:

Para bucear con Bull Sharks en Beqa Lagoon con cualquiera de las 3 compañías tendréis que llegar hasta Pacific Harbour, donde las 2 primeras tienen su sede. Además, para la última, hay que coger un ferry hasta la isla donde tienen el hotel.

¿Con quién bucear con Bull Sharks en Beqa Lagoon?

Las 3 empresas que lo hacen tienen sus diferencias. En las 3 la mecánica es la misma: bajas por un cabo, te diriges hacia la zona que tienen delimitada, y una vez que está todo el mundo listo empiezan con el feeding hasta que toca volverse. Aqua-Trek y Beqa Adventure Divers salen desde Pacific Harbour y Beqa Lagoon resort desde Beqa Island.

¿Qué diferencias hay entre ellas? Entre Aqua-Trek y Beqa Adventure Divers, vimos que la diferencia era que con Aqua-Trek se podían ver más variedad de tiburones pero con muchos peces por en medio que en ocasiones podían dificultar la visión y con Beqa Adventure Divers más cantidad de bull sharks y con menos peces por el medio. La diferencia de Beqa Lagoon resort con las otras 2 es que ven tiburones tigre con bastante más frecuencia. Lo malo de esta última es que, por lo menos cuando nosotros fuimos, las salidas eran sólo para clientes que se alojen en el resort y eso se nos escapaba ligeramente de presupuesto…

Así que, aunque teníamos muchas ganas de ver un tigre, tocaba decidir entre Aqua-Trek y Beqa Adventure Divers. Nos decidimos por la primera y la verdad que todo fue estupendo. Lo de los peces podemos decir que es verdad, hay muchos pero se ve perfectamente. Otra cosa son las fotos, efectivamente en muchas de ellas salen peces «estropeando» un poco la captura del tiburón.

¿Cómo llegar a Pacific Harbour?

Si os quedáis en un resort, seguramente tenga transfer desde el aeropuerto internacional de Nadi. Si no, tendréis varias alternativas: o bien cogéis un taxi, o un transporte acordado previamente, o bien alquiláis un coche, o bien cogéis, como nosotros, un autobús. La opción del taxi sale por unos 60€-80€, la del coche de alquiler se iba del todo de precio y la opción del autobús os costará 6€ por persona. Nosotros tardamos 3 horas en hacer el trayecto en autobús. Si vais en taxi, os ahorraréis todas las paradas del autobús por lo que suponemos que serán entre 2 horas y 2 horas y media.

Os dejamos las páginas oficiales con los horarios de las 2 compañías que encontramos que prestaban ese servicio: Pacific Transport y Sunset Express. Nosotros usamos Pacific Transport. Os recomendamos intentar poneros en contacto con las 2 compañías antes de vuestro viaje para aseguraros de que efectivamente salen a la hora que os interesa porque nos dijeron que a veces no pasan.

El tiempo en Pacific Harbour

Sabíamos que íbamos a una zona con muchas precipitaciones pese a no ser octubre el mes más lluvioso. También sabíamos que mirar el tiempo que nos iba a hacer en Fiyi con varios días de antelación no servía de nada pero aún así, no podíamos evitarlo. Esto lo hacíamos más pensando en los días de playa que en el de buceo aunque mal tiempo también podía significar mala visibilidad. Y la verdad que incluso con poca antelación la previsión no era nada buena.

Lamentablemente, al aterrizar comprobamos que no estaba desacertada: en Nadi llovía, pero es que al llegar a Pacific Harbour se caía el cielo. No recordamos haber visto llover así en la vida. Llegamos a Pacific Harbour sobre las 4 de la tarde y estuvo diluviando toda la tarde…¡y toda la noche! Eso lo sabemos porque de la que estaba cayendo a veces nos levantábamos del ruido de la lluvia… Bueno igual también por el jet lag atroz que teníamos.

Allí decían que era muy normal esa lluvia. Nosotros pensábamos que podía ser la típica tormenta tropical en la que se cae el cielo durante un rato y luego sale el sol pero nos dijeron que allí podía estar así durante días. Lo único que nos daba algo de esperanzas era que decían que podía estar diluviando en Pacific Harbour y soleado en el resto de Fiyi. A nosotros la verdad que no nos gustaba nada como pintaba aquello.

Nuestra experiencia buceando en Beqa Lagoon

Por suerte, nos levantamos sin lluvia aunque con el cielo muy gris. La esperanza vino ya en el barco cuando creímos ver algún trozo de cielo azul. Pero al saltar al agua y mirar hacía el fondo vino el bajón… ¡la visibilidad era muy mala! Por suerte, ¡el bajón duró poco! Según bajábamos, mejoraba la visibilidad. La verdad que para cómo estaba el cielo podemos decir que la visibilidad era hasta buena. Nos pasó lo mismo en las 2 inmersiones.

Una vez en el agua, las 2 inmersiones fueron prácticamente idénticas: bajar por el cabo, aletear hasta la zona preparada para el show y esperar a que esté todo el mundo listo para empezar el feeding. Una vez comenzado, empezaron a venir poco a poco los bull sharks y, en nuestro caso, también tiburones nodriza. Cuando nos quisimos dar cuenta, no sabíamos a donde mirar de la cantidad de tiburones que había. En la segunda inmersión vinieron aún más, calculamos que habría unos 25-30 bull sharks a la vez.

A pesar de tener una barrera de piedras a modo de valla protectora, son tan majos que se acercan hasta una distancia a la que les podrías dar un beso. Los buzos del club llevan una especie de bastones para empujarlos en caso de que alguno se quiera acercar demasiado. También para darte a ti si te emocionas como nosotros con la cámara e indicarte que no te salgas de la zona de seguridad…

Las 2 inmersiones fueron con el agua a 26 grados y duraron unos 45 minutos de los cuales 25 minutos son a 18 metros viendo a los bull sharks. El resto es ir volviendo poco a poco al cabo y dar alguna vuelta a menos profundidad. Ahí es donde tendréis oportunidad de ver a los tiburones de arrecife que os parecerán muy poca cosa comparado con lo que acabáis de ver. Ahí, nosotros vimos tiburones grises, tiburones puntas plateadas y tiburones puntas blancas de arrecife.

A la vuelta de las inmersiones, después de lavar el equipo y de cerrar todo con el club de buceo, nos acercaron en coche hasta el centro de Pacific Harbour. Estuvimos dando una vuelta pero no encontramos nada interesante ni de comer, ni de comprar. Nuestra intención era ir a pasar la tarde a la playa pero se puso a diluviar otra vez así que nos fuimos a comprar algo de comida y agua para los días de resort. Después nos fuimos a descansar al alojamiento que la verdad que teníamos un jet lag de libro. Además, aprovechamos para dejar apalabrado un taxi que nos llevaría al punto de recogida del autobús del resort que no llegaba hasta Pacific Harbour.

La recogida del autobús del resort era bastante temprana pero habíamos visto que podíamos llegar hasta el punto de recogida en autobús de línea en vez de taxi pero no conseguimos que la compañía del autobús de línea nos confirmase que ese bus fuese a pasar tan pronto. Tampoco nos lo supo decir nadie en Pacific Harbour. Así que decidimos no jugárnosla e ir en taxi…

Dudas sobre el feeding

Cuando se habla de feeding con tiburones siempre hay 2 dudas: ¿es seguro? y ¿es ético?

¿Es seguro?

Sobre la seguridad decir que no hay más que ver las estadísticas de ataques de tiburones tanto en actividades de feeding como fuera de ellas. Las cifras son ridículamente bajas. No obstante, no hay que caer en la trampa de pensar que al haber tan pocos ataques de tiburón, estos son mascotas monísimas y dóciles. Son animales salvajes y potencialmente peligrosos aunque también (al menos para nosotros) unos animales fascinantes que nos dejan siempre embobadísimos. Por ello, hay que ser conscientes de que, aunque por suerte son respetuosos con los seres humanos, siempre hay una pequeña probabilidad de que ocurra un accidente. Por ello siempre hay que seguir las guías y consejos que nos dan los expertos cuando hacemos inmersiones donde podamos encontrarnos con tiburones.

¿Es ético?

Por lo general, la pregunta de la seguridad suele venir de gente con poca experiencia buceando con tiburones y no genera mucho debate en gente con experiencia buceando con tiburones. En cambio la pregunta sobre si es ético o no, suele traer más controversia.

El principal argumento en contra suele ser que con estas actividades se modifica el comportamiento de los tiburones lo que tiene 2 consecuencias:

  • asocian a los seres humanos con comida y cuando no se los alimenta, se producen ataques
  • se vuelven un poco dóciles y pierden el instinto de caza

Si buscamos estudios acerca de esto, veremos que apuntan a que no hay indicios de que se alteren las conductas de los tiburones. No obstante, creemos que los estudios siempre pueden tener un sesgo según quien los patrocine. Pero si nos vamos nuevamente a las estadísticas podemos apreciar 2 cosas:

  • los ataques de tiburones no son mayores en zonas de feeding. De hecho, el sitio donde más ataques se producen es en Florida donde el feeding está prohibido.
  • calculando por lo bajo, tenemos que un tiburón come más o menos entre un 0,5% y un 3% de su peso y que un bull shark pesa de media unos 100kg. Tomando un 2%, esto indicaría que cada bull shark de los allí presentes necesita al menos 2 kilos de comida por día. Si tenemos en cuenta que habría unos 25-30, vemos que haría falta darles 50 kilos para saciar sus necesidades. A pesar de ser un cálculo por lo bajo, esos 50 kilos están lejos de la cantidad que se dan a los tiburones en estas actividades. Es decir, que si se olvida de cazar y piensa vivir sólo de esto, el tiburón va a morir de hambre.

Además, siempre están los argumentos a favor de que estas actividades sirven, por un lado, de divulgación para limpiar la imagen que se tiene de los tiburones por culpa de lo que se ve en las películas y por otro lado, para que en muchas áreas se dejen de pescar tiburones por sus aletas porque entienden que genera más dinero un tiburón vivo que uno muerto.

Pero aún con estas consideraciones, no todo vale. Necesitamos también que la actividad se lleve con respeto y sabiendo lo que se hace. Por ello, antes de hacer este tipo de actividades nos informamos bien y por ejemplo, a pesar de lo que nos gustan los tiburones ballena, decidimos no ir a verlos en Oslob durante nuestro viaje a Filipinas.

A pesar de todo esto, seguimos siendo un poco escépticos con el tema así que estamos abiertos al debate y a cambiar de opinión.